• Teléfono de Atención al Cliente: +34 936 934 300 · +34 902 305 310

5 AL DÍA

Desde hace unos años la OMS (Organización Mundial de la Salud) puso en marcha el movimiento “5 al día”. Este movimiento promueve el consumo de frutas y verduras (un mínimo de 5 al día en total) para cumplir con una dieta saludable.

 

Las 5 razones fundamentales para seguir este movimiento:

1. La fruta y la verdura son una gran fuente de vitaminas y minerales como la vitamina C, el ácido fólico y el potasio.

2. Tomar fruta y verdura reduce el riesgo de sufrir problemas cardiovasculares y otras patologías.

3. La fruta y la verdura son fuente de fibra, que nos ayuda a regular la digestión y el tránsito intestinal.

4. La fruta y la verdura contribuyen a mantener una dieta saludable. Las 5 raciones de fruta y/o verdura las componen alimentos que no tienen grasas saturadas ni aportan grandes cantidades de calorías.

5. La fruta y la verdura son alimentos apetitosos y que nos permiten elegir entre una gran variedad de ellos.

 

 

LOS COLORES DE LAS FRUTAS

Las sustancias activas que se encuentran con más frecuencia en las frutas y verduras son las vitaminas A, Grupo B, C, D, F, K y los minerales  como calcio, magnesio, potasio y otras sustancias activas muy importantes para la salud de carácter antioxidantes y protectoras. Estas sustancias se encuentran concentrados en los diferentes tipos de frutas y verduras según los colores de las mismas.

ROJO

El Licopeno es el pigmento responsable del color rojo del tomate, la sandía y el pomelo rojo. Entre otros. Tiene el doble de capacidad antioxidante que el betacaroteno y previene el deterioro de las células. El Licopeno pertenece a la familia de los carotenoides, un tipo de antioxidante que, según estudios científicos, puede prevenir la formación de tumores, sobre todo el cáncer de próstata, estómago, esófago, colon y pulmón. También nos ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares, reduciendo el riesgo de sufrir un infarto o un ictus, y reducir el daño que pueden provocar los rayos del sol sobre nuestro organismo. Asimismo, protege de los efectos negativos del humo del tabaco sobre el sistema respiratorio.

Las Antocianinas son que pigmento que también se encuentra en los alimentos morados y es beneficioso para la salud cardiovascular en general. Lo encontramos en cerezas, ciruela roja, frambuesa, fresa, granada, grosellas, manzanas rojas, peras rojas, pomelo rosa o rojo, sandía y tomate. Diversos estudios científicos han demostrado que los frutos rojos ricos en antocianinas tienen efectos beneficiosos sobre el sistema inmunitario, el sistema nervioso, el sistema inmunitario, el sistema circulatorio. (previniendo enfermedades cardiovasculares), las funciones cognitivas y la prevención de la diabetes. El vino tinto también es rico en antocianinas.

 

 

VERDE

El color verde se debe a un pigmento especialmente saludable, la clorofila, la cual, además de dar color al alimento, realiza diferentes funciones en nuestro organismo.

Según algunos estudios, el consumo de vegetales y frutas que contienen clorofila hace que aumente en nuestro organismo la cantidad de hemoglobina, proteína transportadora de oxígeno. Los alimentos ricos en clorofila aportan más cantidad de potasio, vitamina B (ácido fólico), calcio, vitamina C, betacarotenos, luteína (protege la retina del sol y en general protege del daño celular) y fibra. Al aportar potasio, estos alimentos tienen un efecto diurético suave, por lo que son indicados en personas con hipertensión arterial y retención de líquidos.

Los alimentos verdes también contienen isocianatos, que previenen contra el cáncer de mama. Las frutas amarillo-verdosas, contienen además un flavonoide llamado quecitina que, en procesos alérgicos, pueden reducir la inflamación y, además protege contra el colesterol malo (LDL).

Dentro del grupo de frutas verdes incluimos el aguacate, el kiwi, la manzana verde, el melón verde, la pera verde y la uva verde.

 

NARANJA Y AMARILLO

Aunque hemos comentado que el pigmento betacaroteo se encuentra en los alimentos verdes (aunque camuflados por la clorofila), es realmente en los alimentos de color naranja donde se concentran en mayor cantidad. El betacaroteno es un precursor de la vitamina A. Una vez en el organismo, protegiéndolo de enfermedades infecciosas y ayudando a superarlas. También previenen enfermedades cardiovasculares y degenerativas (como la aterosclerosis), y favorecen una buena visión. El déficit de vitamina A provoca la ceguera nocturna.

Los alimentos de la familia de los cítricos, como las naranjas, mandarinas y limones, aportan flavanonas, un tipo de flavonoides que actúan como un potente antioxidante muy destacable. Consideramos frutas naranjas y amarillas el albaricoque, los cítricos (naranja, mandarina, limón, el higo amarillo, el kiwi amarillo, el litchi, el mango, la manzana amarilla, el melocotón, el melón amarillo, el níspero, la papaya, la pera amarilla, la piña y el plátano.

MORADO

Al igual que las frutas rojas, estas frutas contienen un potente pigmento antioxidante llamado antocianina, que aporta su color azulado o morado. Las frutas moradas o púrpuras contribuyen a prevenir el cáncer de colon. Cuando el cáncer colorrectal ya está presente, parece ser que consumir estas frutas hace que su desarrollo sea más lento. Previenen y retrasan el crecimiento de células enfermas en nuestro organismo, y ayudan a mejorar la circulación de la sangre en general, y la del celebro en particular.

Consideramos frutas moradas los arándanos, los higos morados, las moras, el maracuyá y la uva morada.

¿Prefieres un zumo?

El cuerpo humano es capaz de ingerir una mayor cantidad de frutas y verduras en forma líquida. Así, nuestro organismo consigue absorber las vitaminas, minerales y substancias activas con mayor rapidez. En forma de fruta, esta absorción es de un 17% mientras que en forma de zumo se llega hasta un 65%.

 

Zumos con sabor natural

Prepararnos un zumo casero es la manera más fácil y saludable de consumir fruta o verdura. La razón es muy sencilla, estamos elaborando zumo 100% natural.
En comparación con los medios convencionales, el prensado lento de Juissen aumenta la producción hasta en un 65%, manteniendo el licuado homogéneo y, con él, un mayor número de nutrientes, necesarios para nuestro organismo, son conservados. Como Juissen no tritura ni exprime, la temperatura de los ingredientes no aumenta y, por tanto, las vitaminas se conservan mejor.